2019-04-15

Fortaleza mental, alegría y satisfacción

La carrera pedestre de El Diario reunió a más de 30.000 personas que cumplieron con sus objetivos, unos competitivos y otros diversos.
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Se hizo una constumbre que en el mes de abril de cada año se realice la carrera pedestre Internacional de El Diario. La expectativa en cada versión sobrepasa cualitativamente a la asistencia de la anterior. Ayer, en la cuadrigésima sexta edición, más de 30.000 personas se dieron cita a las 06.30, en la avenida Mariscal Santa Cruz y la calle Loayza para formar parte de la partida.

A pesar que en esta competencia existen muchos atletas que participan en el interior y en el exterior, no deja de sorprender el esfuerzo y la fortaleza mental del ciudadano común que tiene en mente llegar a la meta, sin importar en el lugar que lo hagas.

El clima caluroso acompañó a todos los participantes, en la largada cada uno se arengaba para hacer una buena carrera. Mientras fueron pasando las calles paceñas, recibieron el cariño de los transeúntes, quienes realizaban su cotidiana labor, pero daban su aliento para que no abandonen la competencia.

La enseñanza de varios padres de familia, que qusieron correr junto con sus hijos (muchos de ellos no pasaban los diez años), pero con el afán de inculcar el deporte, la perseverancia, la determinación para lograr lo que te trazas en la vida.

Los soldados del Ejército boliviano acompañaron con sus cánticos para amenizar el trote, mientras algunos chicos de colegios intentaron no alejarse del grupo de amigos porque el objetivo era llegar juntos.

Al finalizar la carrera, todos coincidieron que el tramo más complicado fue llegar al subir la avenida Busch, la pendiente que desafía a todos, varias cuadras que parecía inalcanzable hasta llegar a la Plaza Villarroel, fue el momento cuando cada competidor siente que llegará a la meta. Los casi 14 kilómetros se ampliaron un poco más debido a las refacciones que realizan cerca del estadio Hernando Siles. La organización decidió que ingresen por la calle Díaz Romero para llegar de manera directa a la avenida del Ejército y cruzar la meta.

La satisfacción de cumplir con el objetivo dejó a todos con una sonrisa, muchos alentados por los amigos, la familia o el amor propio para cumplir un desafío que cada año que pasa se vuelve más exigente.

Cerca al mediodía, la mayoría de los competidores se relajaron con los grupos musicales, se sacaron fotografías con personalidades que formaron parte de la competencia. El “Conejo” Ricky, el Chasqui, el personaje de Marvel, Deadpool, y muchos más.

La carrera se convirtió en un momento de esparcimiento, familiar y de regocijo. Los ganadores recibieron sus premios, aunque dio la sensación que todos ganaron.

Paulo Apaza